GNARLS BARKLEY

miércoles, 3 de diciembre de 2008

" MI TERAPIA DE FELICIDAD"



AQUEL FIN DE SEMANA TAN ESPECIAL


Mis fines de semana suelen ser más o menos parecidos en lo que a ocio se refiere: unas cervecitas y tapitas con amigos, algunas copitas, algún cine, algún desayuno con amigas, algún almuerzo con mi madre y mi hermana, algún concierto u obrita de teatro si cae la breva...

Sin embargo, aquel fin de semana fue totalmente distinto y tan emocionante a la misma vez...
Todo empezó esa mañana de viernes 27 de Junio a las 8am, cuando recibí la llamada en mi móvil de mi amiga Irene...
-"Irene, qué susto! creía que me llamabas para decirme que te habías puesto de parto"-
-"Elena, es que SÍ me he puesto de parto"-

AAAAAHHHHHHHHH!!!!!!!!!!

Ahí empezó todo, a partir de ese momento todo fue un torbellino de emociones y prisas, de sudores y listas de cosas por hacer: comprar regalos (se me había echado el tiempo un poco encima y eso que Ana llegaba tal y como se le había pedido: no antes del 23 que yo daba las notas a mis alumnos y podría quedarme cuidando de Manuel), llegar a casa y ayudar al abuelo, recoger a Manuel de la guardería e intentar que la situación le resultara lo más normal posible a pesar de la ausencia de sus padres que estaban en el hospital.

Ese día los nervios y la impaciencia nos podían a todos, tarde de piscina y Pocoyó (me reconozco admiradora absoluta...sobre todo de pato!) en la tele, hasta que al fin a eso de las tres de la mañana de aquel 28 de Junio, nació Ana... toda la noche sin dormir pegada al móvil esperando noticias de Bjoern, pero mereció la pena... tanto ella como Irene estaban bien...

A las 6am Manuel daba señales de vida: -"nenaaaa..."-. Ya estaba despierto ajeno a todo lo que pasaba y esperando su bibi del desayuno... así que allí que nos pusimos, bibi en una mano y los cochecitos en la otra a jugar un rato.

Más tarde nos fuimos todos, Manuel, el abuelo y yo, al hospital a ver a Ana, Irene y Bjoern...las tareas de organización e intendencia no salieron nada mal, teniendo en cuenta los nervios y las prisas, así que en nada, allí estábamos....

No puedo describir la emoción que sentí cuando vi a mi amiga, como la que viene de la guerra y al mismo tiempo entera y fuerte como ella es, y a esa cosita tan pequeñita que se llama Ana, buena como la que más...Manuel se portó tan bien dándole la bienvenida...

Pues bien, seis meses más tarde, aún recuerdo ese fin de semana como uno de los más diferentes, entrañables, emocionantes y tiernos de mi vida...ese fin de semana en el que me sentí parte de algo tan maravilloso y único como es el nacimiento del segundo hijo (mi sobrina postiza) de mi mejor amiga, me sentí querida y necesitada como nunca, sobre todo por ese niño de dos años (mi sobrino postizo) que se portó tan bien y supo adaptarse a la situación nueva como un campeón.

Este es tan sólo uno de los muchos motivos por los que los llamo la "happy family" y mis visitas a su hogar las llamo "mi terapia de felicidad".

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