GNARLS BARKLEY

domingo, 3 de enero de 2010

DÍA DE REYES


De pequeña vivía el día de los Reyes Magos como el más emocionante y feliz de todo el año, el que esperaba con ansia contando los días que quedaban cuando se acercaba la Navidad... Meses antes dedicaba ratos interminables a hablar del tema con mi hermana, ya en la cama, por las noches... No podía evitar empezar a pensar en qué regalos iba a pedir, recordar cómo había transcurrido el mismo día del año anterior, rememorar ese momento en el que, bien temprano en la mañana del día 6 de Enero, helada de frío y temblando de nervios, abría la puerta del salón, encendía la luz y veía cómo la misma habitación de siempre parecía otra totalmente distinta, iluminada pero no con la luz habitual, sino con los envoltorios llamativos de todas las cajas de regalos que estaban repartidas por los sillones y el sofá... Ese era el momento más maravilloso de todo el año y esos nervios, ese hormigueo en el estómago y esa intensidad de sensaciones son algo que no puedo comparar con nada más...


Esta es una de esas cosas y experiencias que utilizo como baremo para comprobar lo que tiene crecer, lo que supone hacerse mayor, madurar, independizarse, vivir sola, comenzar a vivir en pareja, etc... Porque las cosas van cambiando y mucho. Esos cambios tienen algo de positivo y también de negativo. Lo negativo es que este tipo de experiencias dejan de vivirse con la misma intensidad, a pesar de intentar que no sea así... Ahora son otro tipo de experiencias las que vivo con intensidad, pero la nostalgia se apodera de mí y me hace echar de menos, en estos momentos, ser niña de nuevo.


A pesar de haberme independizado hace bastantes años ya, en casa de mi madre mantenemos la costumbre de quedarnos a dormir allí con ella la noche del día 5, de manera que al levantarnos mi madre, mi hermana y yo ese día 6 por la mañana, seguimos disfrutando, aunque con menor emoción debido a la edad que ya tenemos, de ese gran momento de abrir la puerta del salón y encontrarnos con ese espectáculo de colores, formas y sorpresas.


Sin embargo, me temo que este año será el último. Mi hermana y yo nos vamos cansando de tener que dormir esa noche fuera de nuestra casa, nuestra cama y lejos de nuestra pareja... Lo siento por las tres, porque momentos así son irrepetibles, pero más lo siento por mi madre, la que siempre lucha y lucha por mantener las tradiciones y costumbres en casa y por intentar evitar que el tiempo pase y nuestras vidas cambien más de la cuenta, porque eso supone que ella se va quedando atrás y un poco solita.


Así que hoy escribo sobre mis Reyes Magos como homenaje a esos 34 días estupendos que he vivido durante estos 34 años que tengo y como homenaje a mi madre que siempre se ha esforzado tanto para que ese día sea todo lo perfecto que pueda ser.

9 comentarios:

dijo...

Oh vamos, siempre puede hacerse un esfuerzo ¿no? Al fin y al cabo tradiciones así quedan poquísimas...

Si ves la cabalgata, y a una beduina de Baltasar armándola mucho, posiblemente me encuentres!

gorgeousefg dijo...

Qué bueno eso de salir de beduina! siempre he pensado que son los que mejor se lo pasan en la cabalgata!
Oye, tú no serás médico y residente en el centro de Sevilla no?
Besos.

jorge dijo...

Quien es capaz de ilusionarse por algo, es capaz de encontrar nuevas ilusiones.

¿Quien pone los regalos ahora para que las otras dos no los vean?

Esa es una tradicion imposible de mantener.

¿Los reyes se han portado bien contigo 34 años?
Pues tus reyes magos no son los mios, ni siquiera de la misma familia.

Belén dijo...

No sé... yo si seguiría haciéndolo, aunque sea por mi madre...

Besicos

Mary dijo...

Bueno, en mi familia lo seguimos haciendo, y de hecho es que venimos a coger sitio y todo (yo ya posicionada en el mio, jeje) Creo que es muy bonito. Cada uno aportamos algo. En mi caso, suelo poner una nota de lo que me ha aportado cada persona durante el 2009 en muestra de agradecimiento, y te aseguro que se han acostumbrado a eso y están todos como locos diciendo "¡ay, las notas de Mary para el final!!" ¡qué dirán! por supuesto, mami siempre llora de emoción. Y los regalos, bueno, a montones.

Jorge, mis Reyes Magos son de la misma familia que Betty, eso, o es que he sido buena 31 años (en dos semanas, 32 :-) )

Y nos respetamos los turnos para ir dejando los regalos en el arbol.

Ah, igual el año que viene ves que puedes mantenerlo, ya lo irás viendo.

Un besito

Sol dijo...

Yo sigo conservando esa ilusión!!!
Me gusta hacerlo, aunque sepa ya la verdad porque estoy mas crecidita... me gusta la idea de poder imaginarme de nuevo poniendo los zapatitos y esperando con ansias el dia despues...
Bello recuerdo!!!
Besos cielo, llenos de luz para ti!!!

Tanais dijo...

ayyys, yo te entiendo niña, es verdad que cuando una se hace mayor y tiene su propia "familia" las cosas no son tan fáciles...ley de vida!!!

Una dijo...

ainssss que voy a llorar y todo!!!

Caresse. dijo...

Aprovecha que tu mami todavía está, aprovecha que existe una casa donde puedes revivir esos hermosos recuerdos, aprovecha y disfrútalo que cuando te hagan falta dirás porqué no lo hice mientras podía.
Bisous nostálgicos.