GNARLS BARKLEY

jueves, 22 de julio de 2010

¿QUÉ HACÍA UN VIEJO SENTADO EN MI SOFÁ?


Pues sí... Es cierto y así fue:

Hace un par de días decidimos dar un paseo por mi antiguo barrio, aquel en el que viví durante tres años antes de mudarme con mi pareja.

La idea de pasear por la que había sido mi calle, que no había pisado en bastante tiempo ya, me puso nerviosa, me emocionó, me inquietaba... Caminaba fantaseando y comentando que me encantaría subir, llamar a la puerta de mi antiguo apartamento, que una chica joven me abriría y yo me presentaría como la anterior inquilina del piso y de paso echaría un vistazo a ver si lo tenía igual de mono (imposible...) que yo lo había tenido ("pequeño, pero coqueto", palabras textuales de mi madre).

Conforme nos acercábamos al portal decidimos colocarnos en la acera de enfrente a ver si podíamos alcanzar a ver algo desde el balconcito del salón... y cuál no fue mi sorpresa cuando lo que atisbé fue un viejito, desnudo de cintura para arriba y sentado en el sofá que yo dejé allí... el sofá que había estado en casa de mi familia desde antes de yo nacer...

No tengo palabras para expresar la decepción que me embargó (mi novio dice que soy demasiado peliculera) y la grima que sentí al ver a aquel señor posando sus huevos en el sofá de mi familia...

Así que así fue como la imagen de aquel apartamento en el que fui tan feliz y viví tan a gusto cayó algo en picado...

He decidido que de ahora en adelante intentaré no pensar en el viejo y recordarlo tal y como lo sentía antes de vaciarlo al marcharme.

2 comentarios:

jorge dijo...

¿Y no lo tenia igual de mono?

jejeje.

Pero mujer ¿a quien se le ocurre ir a mirar su pasado?

Tengo que decir que creo que tu novio te conoce bastante bien.

Mary dijo...

Jajajajaja

Pero mujer! que los ancianos también tienen derecho a tener un piso bonito!!!

Pero te entiendo, yo habría esperado a George Clooney esperando para invitarme a un Nespresso.... lo sé, es dura la realidad. :-)

Un besito, de viaje again