GNARLS BARKLEY

domingo, 26 de septiembre de 2010

¿VAMOS PARA MAYORES O YA LO SOMOS?


Últimamente escucho mucho una frase entre la gente de mi edad que me rodea:

"Es que vamos para mayores"...

Y yo me pregunto: ¿Vamos para... o ya lo somos?
¿Cómo averiguarlo?

La cosa va más allá de la diferencia de temas de conversación que tenemos actualmente o del tipo de actividades de ocio que llevamos a cabo o en qué momento del día las llevamos a cabo, si abrimos los bares o los cerramos como antes, si nuestro cuerpo tiene más o menos aguante o si necesitamos más o menos rato para reponernos de la falta de sueño o una resaca.

Es cierto que hace algunos años no me sentía madura, centrada, sensata, ni preparada para ciertas cosas. Cuando se hablaba entre amigos de ir quemando etapas, de adquirir nuevas responsabilidades y de pensar en vivir experiencias futuras, ya "de mayores", nos encogíamos de hombros, sintiéndonos "niñatos" aún...

Hoy en día ya no me siento así, lo que no quita que, a pesar de esto, no le siga teniendo un poco de respeto y algo de miedo al hecho de que esas distintas experiencias o situaciones lleguen a mi vida...

Sin embargo, llegan, están ahí... Esto es ya el presente y no el futuro. Por lo que creo que, deberíamos decir que ya somos mayores. ¿Me equivoco?.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

SORPRESA... ¿SORPRESA?


- " Tengo una sorpresa preparada..." -

- " ¡No me cuentes nada más!" -

- " Sólo te puedo adelantar que estaremos calentitos y olerá a mar" -

- " No puedes aguantarte... Ya me has contado más de la cuenta..."-

- " Cuando llegue el momento te diré que hagas la maleta"-

- "Mmmmm... la intriga me puede, pero... ¡no me cuentes más! "-

YO VS TIEMPO


Llega Septiembre. No me gusta Septiembre. Prefiero Noviembre, cuando todo está ya encauzado y asentado, cuando hace fresquito del bueno. No me gustan Septiembre y Octubre, esos son meses de transición, de tener que empezar, de hacer un gran esfuerzo para calentar motores que han estado apagados en época de descanso bien merecido, de volver a activar el interruptor de trabajar y acostarse temprano y madrugar y cumplir y estar y dar la talla... y.... ¡que me quedo sin aire!

Sin embargo, esta vez me he propuesto hacerlo de otra forma. Voy a intentar mirar menos mi reloj y buscar menos el control del tiempo. Siempre pretendo controlar el tiempo y pienso que, si lo vigilo de cerca y a menudo, podré. De lo que no me doy cuenta es de que prestándole tanta atención y observándolo tanto no sólo no consigo controlarlo a él, sino que es él el que me controla a mí y llega a obsesionarme. La mejor forma de controlar el tiempo es, simplemente, prescindir de él todo lo que se pueda. Así, cerrando los ojos e ignorándolo, es como uno queda por encima suyo.

Escúchame bien, Tiempo:

Estoy por encima de ti y de lo que tú implicas: prisas, agobios, estrés, aceleraciones cardíacas y arritmias...

Si tú te empeñas en correr y no parar nunca ni para coger aire, entonces seré yo la que vaya despacio a pesar de las prisas.

domingo, 19 de septiembre de 2010

ALEJADA Y REENCONTRADA


He estado lejos, física y mentalmente. He perdido el contacto con mi mundo bloguero durante algún tiempo, con el mío propio y el de los demás que suelo frecuentar. Tiempo irrecuperable, lo sé, pero cuando un hobby empieza a sentirse como obligación o compromiso, deja de serlo, así que, con nueva y renovada mentalidad, he vuelto. Porque estoy cambiando dentro de mí, porque presiento y voy sintiendo esos cambios...

Entre tanto, he viajado, he experimentado, conocido, constatado y comprobado. He disfrutado, he visualizado y observado. Mucho y poco, todo y nada, pero cada cosa se ha quedado dentro de mí e irá saliendo a la superficie a su tiempo y en su momento, en divagaciones varias, en historias, pensamientos, sentimientos o emociones.

POR BUEN CAMINO


Ya he pasado el ecuador de mi proyecto. La meta se ve cada vez más cercana y accesible. La satisfacción va en aumento.

Aún así, hay días duros, difíciles y llenos de obstáculos en este camino... A pesar de todo, sé que llegaré al final. Esta vez, sí. Porque mi vida tiene más sentido que nunca y tengo firmes propósitos por delante. El primero de todos: sentirme bien conmigo misma y...

¡ME SIENTO BIEN!