Me llevaste lejos y me trajiste de vuelta una primera vez y también una segunda, pero desde entonces soy distinta, desde entonces tengo otras cosas en la cabeza, otras cuestiones, inquietudes, preocupaciones y pensamientos, pensamientos que no estoy autorizada a contar... y lo respeto, pero cuesta...
Y el mero hecho de no poder contarlo me hace preferir ni escribir por miedo a que se me escape... Así que, aquí lo dejo...
Y ojo, que yo no he dicho nada... eh?


4 comentarios:
Lastima que la costumbre sea tan placentera que te conduzca a cerrar esta ventana.
Y no has dicho nada, pero se te entiende todo.
"La costumbre placentera" no es el único motivo, Jorge, también hay otros, pero sí, reconozco que tengo menos tiempo últimamente... y algo de pereza también, debo reconocerlo... ;)
Sssshhhh.... no cuentes nada... eh?
Y si sólo nos cuentas "lo otro", lo que si puedes :D, lo que es solamente tuyo.
Bisous, me encantó leerte de nuevo.
Bueno, en eso consiste la complicidad entre dos personas, ¿no? (Bueno, en eso y en otras cosas, claro).
besito comprensivo
Publicar un comentario en la entrada